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Cómo proteger a tu bebé del calor este verano

Los primeros veranos con un bebé están llenos de momentos especiales: un paseo al atardecer, el sonido del mar, las primeras vacaciones en familia o una siesta a la sombra. Son recuerdos que comienzan a construirse desde los primeros meses de vida, pero cuando las temperaturas suben también es importante adaptar algunas rutinas para que vuestro pequeño esté siempre cómodo y protegido.

A diferencia de los adultos, los bebés todavía no regulan bien su temperatura corporal, por lo que son más sensibles al calor. La buena noticia es que, con unos sencillos cuidados, podréis seguir disfrutando del verano con total tranquilidad.

¿Cómo afecta el calor a los bebés?

Cada estación del año ofrece nuevas oportunidades para descubrir el mundo. En verano aparecen sensaciones diferentes: el contacto con el agua, la brisa, el sonido de las olas o el calor del sol sobre la piel. Todo ello forma parte de su aprendizaje y estimula sus sentidos desde los primeros meses de vida.

Sin embargo, durante esta etapa su organismo todavía no es capaz de regular la temperatura corporal como el de un adulto. Esto hace que puedan sobrecalentarse o deshidratarse con mayor facilidad si no se toman algunas precauciones.

Por eso, durante los días más calurosos es recomendable adaptar los paseos y las actividades a las horas de menor temperatura. Las primeras horas de la mañana y el final de la tarde son los mejores momentos para salir, mientras que durante las horas centrales del día es preferible buscar espacios frescos donde el bebé pueda descansar o seguir descubriendo su entorno con tranquilidad.

Pequeños consejos para cuidar de tu bebé durante los días de más calor

Con pequeños gestos en el día a día podéis ayudar a vuestro bebé a sentirse mucho más cómodo cuando las temperaturas son elevadas.

💧 Ofrécele líquido con frecuencia

Los bebés pueden deshidratarse rápidamente. Si tu bebé tiene menos de seis meses y toma lactancia materna exclusiva, bastará con ofrecer el pecho más a menudo, sin necesidad de darle agua. En cualquier otro caso, sigue siempre las recomendaciones de vuestro pediatra.

☀️ Elige las horas más frescas para salir

Evitad los paseos entre las 11:00 y las 17:00 horas, cuando el sol es más intenso. Siempre que sea posible, salid a primera hora de la mañana o al atardecer para disfrutar de temperaturas más agradables.

👕 Viste a tu bebé con ropa ligera

Escoge prendas amplias, de tejidos naturales como el algodón y en colores claros, que favorezcan la transpiración. Si vais a salir, no olvides proteger también su cabeza con un sombrero.

🌳 Evita la exposición directa al sol

Durante el primer año de vida es recomendable que el bebé permanezca siempre a la sombra. Si utilizáis el cochecito, una sombrilla ayudará a protegerle del sol permitiendo que el aire siga circulando.

🏡 Mantén un ambiente fresco en casa

La habitación del bebé debería mantenerse, siempre que sea posible, entre los 20 y los 22 °C. Ventila durante las primeras horas del día y por la noche, y baja persianas o cortinas cuando el sol incida directamente sobre las ventanas.

🌬️ Utiliza el ventilador correctamente

El ventilador puede ayudar a refrescar el ambiente, pero nunca debe apuntar directamente hacia el bebé. Lo mejor es orientarlo hacia una pared o el techo para mover el aire de forma indirecta.

🛁 Ayúdale a refrescarse

Los baños con agua templada son una buena forma de aliviar el calor. También podéis humedecer ligeramente su piel o su ropa para favorecer la evaporación y aumentar la sensación de frescor.

❤️ Presta atención a las señales de alerta

Si notas que el bebé tiene la piel muy caliente y seca, está más adormilado de lo habitual, rechaza las tomas o presenta cualquier signo de deshidratación, es importante consultar con un profesional sanitario lo antes posible.

Un dormitorio fresco para descansar mejor

Después de un día de verano, el descanso cobra todavía más importancia. Un ambiente fresco, tranquilo y acogedor ayudará a vuestro bebé a relajarse y a recuperar energías para seguir descubriendo el mundo al día siguiente.

En Micuna creemos que la habitación es mucho más que un lugar donde dormir. Es el espacio donde compartís los primeros momentos de calma, donde llegan las primeras sonrisas y donde empiezan a crearse recuerdos que os acompañarán toda la vida.

Por eso diseñamos nuestras habitaciones con materiales naturales y acabados de calidad, creando espacios pensados para ofrecer bienestar, confort y seguridad durante cada etapa del crecimiento del bebé, también durante las noches más cálidas del verano.

Y entre paseo y paseo también hay tiempo para disfrutar de esos pequeños momentos que hacen especial la rutina: una toma al caer la tarde, un cuento antes de dormir o unos minutos de balanceo en el sillón de lactancia Nanny. Instantes sencillos que, con el paso del tiempo, acabarán convirtiéndose en algunos de los recuerdos más bonitos de vuestra historia en familia.

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